Qué viene el Cho Perico
Cada martes de carnaval, el Cho Perico recorre Los Silos (Tenerife) picando a los vecinos con su caña de ortigas. Te contamos su historia.

Los Carnavales de Tenerife son una Fiesta de Interés Turístico Internacional, de los más conocidos del mundo junto a los Carnavales de Río de Janeiro. Pero en Tenerife también hay celebraciones de carnaval más tradicionales, como la que se celebra en el municipio de Los Silos.
La villa de Los Silos, en Tenerife, vive su carnaval más tradicional con la visita de Cho Perico. Este peculiar personaje recorre las calles silenses intentando picar a sus vecinos con su caña de ortigas.
Pero, ¿quieres saber más sobre la historia de Cho Perico?
¿Quién es el Cho Perico?
La historia cuenta que Cho Perico era un vecino de Los Silos de principios del siglo XX que, un día de carnaval, se atavió con su ropa de faenar en las plataneras, una careta muy fea, un gorro hecho de periódicos rematado con plumas de gallinas y una caña que terminaba en ortigas. Así recorrió el pueblo atemorizando a sus vecinos, picándoles las piernas con su caña.

La figura de Cho Perico se hizo muy popular y cada año los vecinos esperaban su presencia en el carnaval. Después de más de 70 años de ausencia, fue rescatada del olvido en 2013: Ernesto Rodríguez Abad, director del Festival Internacional del Cuento, y la Asociación de Amigos de la Sardina trajeron de vuelta a este pintoresco personaje al Carnaval de Los Silos.
¿Cuándo se celebra el Cho Perico?
Es cada martes de carnaval cuando Cho Perico sale a recorrer las calles silenses para asustar a sus vecinos. Niños y adultos se lo pasan en grande corriendo para evitar ser picados. Pero cuidado, porque Cho Perico acecha en cualquier callejón. Y, además, no va solo: hoy en día son entre tres y cuatro Cho Pericos los que participan en esta tradición.
Importante
Cho Perico pica de verdad: la caña termina en ortigas. Es parte de la broma y no hace daño serio, pero si vas con peques pequeños o sensibles, avísales de que el juego consiste en correr y esquivar.

La historia cuenta que Cho Perico iba acompañado de Felipe el Herrero y Juanillo Ratón, quienes salían con la flauta y el tambor tocando el tajaraste. Hoy en día, músicos vestidos con ropas tradicionales acompañan a los vecinos en el recorrido, inundando de música y alegría la villa silense.

El recorrido de Cho Perico finaliza en la Plaza de la Luz, donde los valientes vecinos reponen fuerzas gracias a una degustación de torrijas y chocolate caliente.

¿Vale la pena ver al Cho Perico?
Hemos ido a varios carnavales tradicionales de Tenerife, y el Cho Perico de Los Silos es de los que más nos han gustado para ir en familia. Si os pilla el carnaval en la isla y os apetece algo distinto a los grandes desfiles de Santa Cruz, es un planazo diferente y con mucho encanto: es gratis, dura un par de horas y mezcla historia, música tradicional y la emoción de las carreras por las calles. A los niños les engancha el punto de juego y de susto, y al final hay torrijas y chocolate caliente para reponer fuerzas.
Si andáis por el norte de la isla, Los Silos está pegado a Icod, así que podéis combinarlo con otras cosas que hacer con niños en Icod de los Vinos. Y si es vuestra primera vez en Tenerife, echa un vistazo a los imprescindibles de la isla en una primera visita.
Preguntas frecuentes
¿Qué es el Cho Perico?
Es un personaje tradicional del carnaval de Los Silos, en Tenerife. Representa a un vecino del pueblo de principios del siglo XX que salía disfrazado con una careta fea, un gorro de plumas y una caña de ortigas con la que perseguía a la gente.
¿Cuándo sale el Cho Perico?
Cada martes de carnaval recorre las calles de Los Silos. La fecha exacta cambia cada año según el calendario del carnaval, normalmente entre febrero y marzo.
¿Dónde se celebra?
En la villa de Los Silos, en el noroeste de Tenerife. El recorrido termina en la Plaza de la Luz.
¿Es gratis?
Sí, es una fiesta popular y gratuita. Al final del recorrido se ofrece una degustación de torrijas y chocolate caliente.
¿Es apto para niños?
Sí, es muy familiar. La gracia está en correr para que Cho Perico no te pique con su caña de ortigas; con los más pequeños, basta con explicarles antes en qué consiste el juego.




